sábado, 12 de abril de 2014

LAS OLIMPIADAS DE LA VERGÜENZA 12-04-2014

Ave María Purísima
Sin pecado concebida hijo, sin pecado concebida
Padre esta semana me acuso de vivir en un país de tramposos que son capaces de hasta suplantar a deficientes para ganar dinero, prestigio o simplemente por una medalla. Todo esto viene a cuento por lo que paso ya ahora 14 años y cuando La Real Federación Española de Deportes para Discapacitados Intelectuales presentó un equipo de baloncesto en los Juegos Paralímpicos de Sidney 2000
España ganó el oro, pero el problema es que se demostró que todos los jugadores españoles, menos dos, no tenían ningún tipo de discapacidad intelectual, fijaros hasta donde puede llegar la desfachatez que entre los deportistas  discapacitados o eso creíamos, había un periodista, que ahora se justifica diciendo que hacia un reportaje, también había varios jugadores de Liga EBA (Se trata de la cuarta liga en importancia de las que se disputan en España, tras la Liga ACB, la LEB Oro y LEB Plata, no obstante la Liga EBA fue durante dos años el segundo escalón del Baloncesto Español tras la ACB), pero lo que más me jode es que dicen que obligaron a España a devolver la medalla de oro, lo que tenían que haber hecho es meter a más de uno en la cárcel.

Me imagino que esta será la mancha más negra en la historia del deporte español
Trece años después de los Juegos Paralímpicos de Sidney la gran estafa de aquel evento se resolvió en los tribunales con una pequeña multa, ya que el único condenado fue el ahora ex-presidente de la Federación Española de Deportes para Discapacitados Intelectuales (FEDDI), Fernando Martín Vicente, que por otra parte ya tiene tela que un tipo de esta calaña que se llame así “Fernando Martín”, y este, con otros muchos hayan ensuciado este deporte de esta manera.

El fraude del equipo de baloncesto se conoció días después de que acabaran los Juegos Paralímpicos de Sidney cuando uno de los integrantes de la plantilla, el periodista Carlos Ribagorda, denunció que había participado en el evento sin tener ninguna discapacidad precisamente para demostrar que no se trataba de una práctica nueva. Según su versión, ya se había repetido en anteriores competiciones, como el Mundial de Brasil de 1998 o el Eurobasket del año siguiente, personalmente yo a este periodista también le hubiera condenado ya que en esta vida no todo vale y este suplanto personalidad para poder sacar dinero de un reportaje y así hacerse famoso, esto podía haber sido tan sencillo para él como denunciar a los suplantadores días antes o después si queréis, de los juegos, pero para hacerse famoso hay que manchar el nombre de nuestro deporte y nuestro país.

Desde ese momento se inició una investigación en la que se descubrió que la mayor parte de los jugadores españoles que disputaron los Juegos en esta disciplina no sufrían ninguna discapacidad. El Comité Paralímpico Español (CPE) retiró las medallas a los jugadores que participaron del fraude e inició una investigación que concluyó con lo comentado anteriormente, solo se condenó al entonces presidente.

La justicia es lenta pero a veces directamente no merecedora de llamarse como tal. Hablamos de la que figura en todas las listas realizadas hasta la fecha sobre escándalos deportivos mundiales como nuestra más grave afrenta a cualquier espíritu deportivo u olímpico, por encima de casos de dopaje, operaciones Puerto y tantas salpicaduras que nos tenemos que tragar después de haber puesto en lo más alto a muchos de nuestros deportistas. Pero claro en un país donde la corrupción ha pasado a formar parte de nuestras vidas, a convertirse en hecho cotidiano y a ser aceptada como parte de nuestra forma de ser y entender el día a día, no puede sorprendernos que el deporte conviva con esta mierda de episodios que reflejan la podredumbre y ruindad de la condición humana.
Pero todo esto no termina aquí, porqué todos los gastos sufridos en estas olimpiadas y por este equipo de malechores, está claro quien los paga, como siempre todos nosotros, los paganinis de diario, con nuestros impuestos.

Mi penitencia esta semana, por seguir dándome vergüenza muchas veces de esas personas que nos representan y poniendo nuestro himno y bandera en lo más alto es “En esta vida no todo vale, muchas veces es mejor comer un mendrugo de pan, que un chuletón ensuciado de corrupción”.


VERGONZOSO


ESTO SI ES DEPORTIVIDAD

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